Diario de Teruel
ENTREVISTAS
31/12/2018
Víctor Lacambra, escritor: “Los viajeros más conocidos de la historia pasaron por la Sierra de Albarracín”
Cruz AguilarVíctor Lacambra presentó recientemente un libro sobre viajeros en la serranía. El escritor Víctor Lacambra acaba de publicar su libro Viajes y viajeros por la Sierra de Albarracín. En él hace un repaso por los viajeros y excursionistas que, durante décadas, han recorrido este territorio. Se trata de un ensayo en el que los datos se alternan con los testimonios reales de los propios protagonistas, de forma que la lectura resulta muy amena.
- ¿Cómo surgió la idea de hacer este libro?
El libro surge a raíz de un artículo publicado en
la Revista Rehalda del Centro de Estudios de la Comunidad de Albarracín
(Cecal). Varias personas me comentaron que les había gustado el enfoque, lo
cual me animó a ampliar la investigación hasta que fue tomando formato de libro.
Además, desde los artículos publicados en los años 80 y 90 por la profesora
Elisa Sánchez, había un vacío historiográfico en los viajes y viajeros, lo que
también me animó a ampliar la visión del tema.
- ¿Desde cuándo la Sierra de Albarracín es un
lugar atractivo para los viajeros?
Se podría decir que desde el medievo, cuando
comienza a surgir la necesidad de conocer los territorios por parte de los
reyes con el fin de controlar y dominar no solo los territorios sino también a
los contribuyentes. Existe documentación que atestigua la necesidad de los
Reyes Católicos por ordenar el hospedaje y la manutención de los viajeros desde
el siglo XV con ordenanzas y tasas a partir del año 1481.
- En los siglos XVII y XVIII se pusieron de
moda los viajes, ¿algunos de esos aventureros pasaron por aquí?
Así es. Algunos de los más conocidos viajeros de
la historia pasaron por la provincia y por la Sierra de Albarracín, dejando
testimonios muy interesantes sobre las impresiones de un territorio difícil, en
el sentido de las condiciones climáticas y orográficas, pero muy exótico. Por
ejemplo, Labaña, el alemán Moritz Willkomm, los franceses, Édouard de Verneuil
y Édouard Collomb, el escocés Thomas Algernon Chapman que en el año 1901
estudia las mariposas de la Sierra de Albarracín, son algunos de los viajeros
más destacados.
- ¿Qué buscaban los aventureros en la
Sierra?
Conocer y profundizar en un territorio que no se
encontraba en las rutas clásicas que recorrían las ciudades de Madrid y
Barcelona, pero poco a poco fue siendo conocido por sus innumerables atractivos
como para no perderse la visita a Albarracín y la impresionante naturaleza que
se imponía a su alrededor, los bosques y las montañas que han sido un recurso
evocador para los viajeros. Otro de los atractivos más interesantes ha sido
conocer los pueblos, las gentes y la historia.
- Bronchales fue pionero en atraer turistas
desde la Comunidad Valenciana y poner en marcha hoteles, algunos de ellos de
alta gama, como el Ballester, ¿por qué fue un destino de moda durante los
primeros años del siglo XX?
Surge a raíz de las mejoras en la salud que
experimentaban las personas tomando las aguas de las múltiples fuentes y
paseaban por los bosques de la localidad, los conocidos ahora como baños
forestales terapéuticos. Fue un médico de Valencia el que observó las mejoras
en la salud de los pacientes que visitaban la localidad y la historia le ha
dado la razón.
- Su libro es un ensayo pero en él incluye
testimonios reales de esos primeros viajeros, ¿por qué se decidió por este
formato?
En este caso he considerado que era más adecuado
dejar plasmados los propios testimonios de sus protagonistas. Un ejemplo muy
común es el famoso lema de Azorín, “Visite el pueblo más bonito
de España, visite Albarracín”, cuando la frase que escribió fue realmente
“Vayamos a una de las ciudades más bonitas de España, vayamos a Albarracín”.
Azorín lo ilustra en referencia al Sínodo de Albarracín del año 1604. En el
libro se da la palabra a los autores, a los verdaderos protagonistas, para no
caer en interpretaciones erróneas o falsedades.
- ¿En qué ha basado la investigación de su
libro?
En la sociología del viaje, en la sociohistoria
que los viajeros nos aportan respecto a las relaciones sociales, económicas y
políticas, en los discursos que nos han transmitido gracias a los libros,
revistas o periódicos que atestiguan su paso y las imágenes que nos muestran la
evolución de un territorio. La Sierra de Albarracín ha tenido a lo largo de la
historia un importante reflejo por parte de geógrafos, naturalistas, geólogos,
etc. que han destacado sus valores geológicos, de flora y fauna, patrimonio
cultural…
- Ahora muchos serranos se quejan de que
el porcentaje de turistas que cruzan el túnel de Albarracín es escaso, ¿eso
ocurría también en el pasado?
Cruzar el túnel de Albarracín ha venido
condicionado por las vías de comunicación, más que por una realidad. Esta idea
del túnel encierra más una dimensión figurada que una realidad tangible. Diego
Quiroga y Losada, marqués de Santa María en el viaje que realiza desde Madrid
hasta Albarracín tras atravesar toda la Sierra manifiesta “Qué pinares, qué
lugares para el reposo, y a 250 kilómetros de la Corte! ¡Pero... ¡qué
carreteras”.
- Ha analizado la evolución de los viajeros en
el pasado pero, ¿hacia dónde va el turismo de la Sierra en el futuro?
Positivo y muy esperanzador, pero se hace
necesario un esfuerzo comunitario para ir todos juntos y remar en la misma
dirección, teniendo claro las enormes potencialidades del territorio.
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