Ahora, en estos momentos,
sin
conciliar sueños e ilusiones
sin
atrapar el regreso a la normalidad
las
lágrimas inundan el pensamiento
con
recuerdos, mínimas despedidas e incertidumbres.
Ahora
salen los machados y las machadas
los
rencores, los odios,
el
miedo y la rabia
de lo
que somos y de lo que eramos.
¡¡Si
pudiéramos aprovechar la oportunidad
para
ser mejores personas!!
Malos
poetas y buenas personas,
escasos
versos y palabras finas
bien
trazadas
sin
tachaduras o insultos.
Solo el
viento me sirve de guía
y la
fuerza de mis entrañas
para
distinguir locura y razón.
